El Grifo de Pisa

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Siglo XI E.C. Museo dell’Opera Duomo, Pisa, Italia.

Origen: Andalucía, España. | Material: Bronce

Dimensiones: 108x87x43 cm

Un grifo es una criatura híbrida cuya cabeza, alas y extremidades delanteras son de un águila; mientras que su cuerpo, su cola y sus extremidades traseras corresponden a un león. Aunque el águila es considerada a menudo la señora de las aves, el león es el señor de las bestias salvajes, lo que hace al Grifo un poderoso símbolo de realeza.

En el mundo islámico el grifo pudo haber sido una bestia muy conocida, principalmente en conexión con criaturas como el Lamassu mesopotámico (un espíritu híbrido toro-águila-león-humano), la Esfinge egipcia (híbrido león-águila-humano) o los Qerubim mencionados en la Biblia (poderosos ángeles con características de león, águila, toro y humano). El grifo fue universalmente visto como una especie de guardián divino y varios artistas musulmanes lo incorporaron en su arte; un ejemplo de esto es el Grifo de Pisa, una obra maestra de la orfebrería islámica, forjado en la España musulmana durante el Siglo XI.

Es fascinante por un gran número de razones, la principal de las cuales quizás sea que se trata un espécimen zoomorfo esculpido mucho después del advenimiento del Islam. Al igual que la escultura medieval islámica más grande del mundo (1 metro de alto), el grifo de Pisa resalta las limitaciones de lo que se asume simplistamente que es la actitud del islam hacia la creación de esculturas de seres vivos y nos recuerda que el Islam no es tan monolítico como se suele pensar.

El Grifo de Pisa es prácticamente hueco en su interior, su pecho y sus costados poseen caligrafía kúfica. Aunque gran parte de la historia del grifo de Pisa sigue siendo un misterio, se cree que fue tomado de tierras islámicas por la República de Pisa en el siglo XI de la Era Común y colocado en su (en ese entonces) recientemente construida catedral.